Juan García de Diego

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SONETOS VIAJEROS 
 JUAN GARCÍA DE DIEGO 
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Tres años fue el tiempo que tardé en recorrer en bicicleta la distancia que separa Marruecos y Mongolia.
Pedaleando aprendí que la Vida no entiende de planes, que la existencia se improvisa, y que el destino le lleva a uno allá donde nunca imaginó.
En aquel viaje, entre muchas otras cosas, descubrí que es mejor no empeñarse en lo establecido o planificado, que es más agradable dejarse llevar y permitir que sea el camino el que improvise los pasos y las huellas.
Pocas fueron las veces en las que algo salió como lo había imaginado y, sin embargo, muchísimos fueron los días en los que agradecí mi Suerte y mi Fortuna por hallarme donde me encontraba… a pesar del cansancio, de la incertidumbre, de la distancia, de la soledad, del peligro, o de la incomunicación.
Viajando sin cámara fotográfica las imágenes, parte de mis sensaciones, se plasmaron en palabras, más concretamente en sonetos… y es que durante aquellos tres años viví en un estado de inspiración permanente difícilmente explicable.
Puedo medir el tiempo de mi viaje y la distancia pedaleada, pero ese tiempo y esa distancia son algo irreal, casi insignificante, en comparación con la dimensión de lo aprendido y experimentado en aquel viaje.
Cada soneto viene firmado con la fecha y con el lugar en donde fue escrito; y completa esta colección de sonetos viajeros un grupo de sonetos escritos en Madrid, ciudad en la que resido temporalmente, y Groenlandia, horizonte también de poderosas sensaciones en donde trabajo.

Juan García de Diego (1971) nació en Madrid. Es licenciado en Ciencias Físicas, especialidad Astrofísica, por la Universidad Complutense de Madrid (1997). Empezó a viajar a los 18 años e hizo de esta afición un modo de vida. Trotamundos vital y laboral ha trabajado como limpiacristales, instructor de Karate, o profesor de Física y Matemáticas. Actualmente es guía en Groenlandia. Fusionó la vocación viajera con la afición alpina, lo que le ha llevado desde los montañas más cercanas a su domicilio, Guadarrama, a las cordilleras más colosales del planeta.
De naturaleza inquieta acostumbra a viajar en bicicleta, y entre sus viajes más asombrosos destaca uno de tres años que le llevó desde Marruecos hasta el corazón de Mongolia. Este viaje inspiró una de sus Obras, “Sonetos Viajeros”. Es adicto a Asia, a India en concreto, y un apasionado de la cultura árabe. Dice encontrar motivos de inspiración en cualquier momento y lugar, pero se decanta por los lugares solitarios y poco frecuentados, de difícil acceso y de arduo transitar.
Comenta que su única obligación al año es “leerse una vez al año el Quijote”, libro que acostumbra a empezar el primero de enero de cada año. Fruto de esta obligación es la inspirada Obra “Gracias Cervantes”.
Autor de libros en prosa de temática alpina, destaca por ser un hábil sonetista; habilidad que queda plasmada en las citadas obras y en otras tales como “Palabras para Dulcinea” y “Sonetos madrileños”.
Le gusta decir que la “pluma es la lengua del alma” y que “el alma se alimenta de poesía”. Otras Obras destacadas escritas en versos de arte menor, concretamente en cuartetas, son “Un mundo morado” y “La Poesía de Chispa”.
Pocos autores son capaces de expresar en verso tal cantidad de sensaciones y emociones de la vida cotidiana.

Contacta a Juan García de Diego

Soy Rocinante <1amadablam5@gmail.com>

4 respuestas a “Juan García de Diego”

  1. Admirado e inalcanzable sempai
    Generoso que repartes tu poesía
    A lo largo de tu vida, cada día
    Compartir tiempo y tatami, nada hay
    Que agradezca más según pasan los años
    Que la Fortuna de haberte conocido
    O el imitarte, que buen maestro has sido
    En enseñarme que no importan los daños
    Si de ellos obtienes la experiencia
    Que no te aportará ninguna ciencia
    Que no hay mayor riqueza que el amigo
    Mi admiración de nuevo por maestro
    Por tus sonetos, en que has sido tan diestro
    Por compartir planeta y tiempo aquí, conmigo.

  2. Que casualidad q la vida nos permitió conocernos y que asombro primero, admiración después y afecto a raudales de final, por valiente, por vivir con MAYÚSCULAS sin importarte las consecuencias, por el apego a todo lo q tiene alma, por el desapego a todo lo q no la tiene , por el afán de aprender hasta de las piedras, por “mirar” con tus ojos enjutos para descubrir, lo q sea, el caso es llenarte los bolsillos de vida, porque mucho equipaje nunca llevas, por eso todo lo eres y todo lo q tienes, lo llevas puesto…ja jaja j….Encantada de haberte conocido. Los sonetos del Quijote, me los tomaré con más calma, los cuadros preciosos, gracias por compartir esta experiencia.Hasta siempre.

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